Pintar con los dedos se convierte en una experiencia placentera dado que tu hijo experimenta las texturas y explora diferentes materiales como papel blanco y pinturas. Invítalo a pintar con sus dedos sobre diferentes superficies como papel, cartón, plástico, y acompáñalo para que deje volar su imaginación haciéndole preguntas como ¿esas son tus manos?, ¿qué color son?, ¿te agrada jugar con los colores? Se divertirá mucho.