El entorno natural, un espacio de aprendizaje La Constitución Política de Colombia, en su artículo 88 establece el derecho a un medio ambiente sano para…
1. Juego de mi infancia:
Las escondidas.
2. Juego que disfrutan los niños:
Explorar, buscar objetos, correr y descubrir elementos que encuentran a su alrededor.
3. Juego creado:
“El camino de los exploradores”
Se esconden en un espacio seguro diferentes elementos como hojas, piedras, semillas y pequeños objetos de colores. Los niños deberán recorrer el lugar buscando los elementos escondidos. Cada vez que encuentren uno, deberán decir qué encontraron, describir su color, forma o textura y llevarlo a una caja. Al finalizar, entre todos pueden organizar y clasificar los elementos encontrados.
4. Materiales:
Hojas y flores secas.
Piedras pequeñas.
Semillas o palitos.
Objetos de diferentes colores.
Una caja o recipiente.
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, atención, observación, exploración, comunicación, creatividad, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
Juego creado: “La rayuela de la naturaleza”
1. Juego de mi infancia:
La rayuela.
2. Juego que disfrutan los niños:
Buscar, recoger y explorar elementos del entorno como hojas, piedras y palitos.
3. Juego creado:
Se dibuja una rayuela en el suelo utilizando carbón. En cada espacio se coloca una hoja, piedra o semilla. Los niños recorren la rayuela saltando y, al llegar a cada elemento, lo observan, lo nombran o lo llevan a un recipiente. Al finalizar, pueden clasificar los elementos por tamaño, color o textura.
4. Materiales:
• Carbón
• Hojas secas
• Piedras pequeñas
• Semillas o palitos
• Recipiente
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, coordinación, atención, exploración, comunicación, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
La participacion en este curso me brindo el retomar esa perspectiva y vision que tenia desde un inicio sobre el quehacer docente y la importancia del juego como estrategia y aprendizaje implicito en la historia del ser humano, el aprendizaje significativo que viene implicito en el y de la transformacion del mismo junto con la sociedad en la que vivo.
Es importante a cualquier edad tomarnos un tiempo para hacerlo presente en la vida cotidiana del ser humano y de los niños de forma importante, crear esa cultura del juego y hacerles ver los aprendizajes significativos que vienen con el juego, siendo este multifactorial y trasversal en el aprendizaje diario. Que el ser protegonistas del mismo nos deja conocimientos de uno mismo y de nuestro entorno, asi como de los demas personajes involucrados en el. El juego es historicamente un legado de la humanidad a las nuevas generaciones.
Los juegos de antes tienen un enorme valor pedagógico y, desde mi punto de vista, merecen recuperarse en la escuela, no solo como una forma de entretenimiento, sino como patrimonio cultural y herramienta educativa.
Juegos como la rayuela, las canicas, el trompo, el avión, las escondidas, las rondas, las atrapadas, la cuerda o las estatuas implicaban algo que hoy es especialmente valioso: los niños tenían que interactuar cara a cara, crear reglas, negociar, moverse y resolver conflictos.
Pedagógicamente aportan mucho:
* 🧠 Desarrollo cognitivo: requieren memoria, atención, estrategia y resolución de problemas.
* 🤝 Habilidades sociales: enseñan a respetar turnos, reglas, acuerdos y a convivir.
* 🏃 Desarrollo motor: fortalecen coordinación, equilibrio, lateralidad y motricidad.
* 🗣️ Lenguaje: las rondas, canciones y juegos con reglas favorecen la comunicación.
* ❤️ Desarrollo emocional: aprender a ganar, perder, esperar y manejar la frustración.
* 🌎 Identidad y cultura: permiten transmitir tradiciones y conocimientos entre generaciones.
* 🎨 Creatividad: muchos de estos juegos no necesitaban juguetes comerciales; los niños imaginaban, adaptaban y creaban.
Hay algo particularmente interesante: los juegos tradicionales daban al niño un papel mucho más activo. No necesitaba que un adulto le dijera exactamente qué hacer; podía modificar las reglas, inventar variantes y organizarse con otros niños.
Y no creo que debamos plantearlo como “los juegos de antes eran buenos y los actuales son malos”. Más bien, el reto pedagógico es recuperar aquello que tenían de valioso los juegos tradicionales y combinarlo con las nuevas formas de juego.
Desde una perspectiva pedagógica, el juego no es un recurso secundario ni un simple momento de descanso: es una de las vías fundamentales mediante las cuales los niños construyen aprendizajes significativos.
El juego permite que el niño aprenda haciendo, explorando, experimentando, tomando decisiones y resolviendo problemas. Cuando juega, pone en funcionamiento procesos cognitivos como la atención, la memoria, el lenguaje, la imaginación, el razonamiento y la creatividad. Por ejemplo, al construir con bloques no solamente está manipulando objetos: está desarrollando nociones espaciales, anticipando resultados, resolviendo problemas y comprendiendo relaciones de causa y efecto.
También tiene una enorme importancia en el desarrollo socioemocional. Mediante el juego simbólico y los juegos con otros, los niños aprenden a negociar, respetar reglas, esperar turnos, expresar emociones, asumir diferentes roles y resolver conflictos. Es decir, el juego favorece tanto el aprendizaje individual como la construcción de habilidades para convivir.
Desde el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana, además, el juego puede convertirse en una estrategia pedagógica que vincule los contenidos con situaciones cercanas y significativas para los alumnos. La clave está en que no se trate únicamente de “jugar por jugar”, sino de diseñar experiencias lúdicas con una intención educativa clara.
1. Juego de mi infancia:
Las escondidas.
2. Juego que disfrutan los niños:
Explorar, buscar objetos, correr y descubrir elementos que encuentran a su alrededor.
3. Juego creado:
“El camino de los exploradores”
Se esconden en un espacio seguro diferentes elementos como hojas, piedras, semillas y pequeños objetos de colores. Los niños deberán recorrer el lugar buscando los elementos escondidos. Cada vez que encuentren uno, deberán decir qué encontraron, describir su color, forma o textura y llevarlo a una caja. Al finalizar, entre todos pueden organizar y clasificar los elementos encontrados.
4. Materiales:
Hojas y flores secas.
Piedras pequeñas.
Semillas o palitos.
Objetos de diferentes colores.
Una caja o recipiente.
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, atención, observación, exploración, comunicación, creatividad, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
Juego creado: “La rayuela de la naturaleza”
1. Juego de mi infancia:
La rayuela.
2. Juego que disfrutan los niños:
Buscar, recoger y explorar elementos del entorno como hojas, piedras y palitos.
3. Juego creado:
Se dibuja una rayuela en el suelo utilizando carbón. En cada espacio se coloca una hoja, piedra o semilla. Los niños recorren la rayuela saltando y, al llegar a cada elemento, lo observan, lo nombran o lo llevan a un recipiente. Al finalizar, pueden clasificar los elementos por tamaño, color o textura.
4. Materiales:
• Carbón
• Hojas secas
• Piedras pequeñas
• Semillas o palitos
• Recipiente
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, coordinación, atención, exploración, comunicación, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
La participacion en este curso me brindo el retomar esa perspectiva y vision que tenia desde un inicio sobre el quehacer docente y la importancia del juego como estrategia y aprendizaje implicito en la historia del ser humano, el aprendizaje significativo que viene implicito en el y de la transformacion del mismo junto con la sociedad en la que vivo.
Es importante a cualquier edad tomarnos un tiempo para hacerlo presente en la vida cotidiana del ser humano y de los niños de forma importante, crear esa cultura del juego y hacerles ver los aprendizajes significativos que vienen con el juego, siendo este multifactorial y trasversal en el aprendizaje diario. Que el ser protegonistas del mismo nos deja conocimientos de uno mismo y de nuestro entorno, asi como de los demas personajes involucrados en el. El juego es historicamente un legado de la humanidad a las nuevas generaciones.
Los juegos de antes tienen un enorme valor pedagógico y, desde mi punto de vista, merecen recuperarse en la escuela, no solo como una forma de entretenimiento, sino como patrimonio cultural y herramienta educativa.
Juegos como la rayuela, las canicas, el trompo, el avión, las escondidas, las rondas, las atrapadas, la cuerda o las estatuas implicaban algo que hoy es especialmente valioso: los niños tenían que interactuar cara a cara, crear reglas, negociar, moverse y resolver conflictos.
Pedagógicamente aportan mucho:
* 🧠 Desarrollo cognitivo: requieren memoria, atención, estrategia y resolución de problemas.
* 🤝 Habilidades sociales: enseñan a respetar turnos, reglas, acuerdos y a convivir.
* 🏃 Desarrollo motor: fortalecen coordinación, equilibrio, lateralidad y motricidad.
* 🗣️ Lenguaje: las rondas, canciones y juegos con reglas favorecen la comunicación.
* ❤️ Desarrollo emocional: aprender a ganar, perder, esperar y manejar la frustración.
* 🌎 Identidad y cultura: permiten transmitir tradiciones y conocimientos entre generaciones.
* 🎨 Creatividad: muchos de estos juegos no necesitaban juguetes comerciales; los niños imaginaban, adaptaban y creaban.
Hay algo particularmente interesante: los juegos tradicionales daban al niño un papel mucho más activo. No necesitaba que un adulto le dijera exactamente qué hacer; podía modificar las reglas, inventar variantes y organizarse con otros niños.
Y no creo que debamos plantearlo como “los juegos de antes eran buenos y los actuales son malos”. Más bien, el reto pedagógico es recuperar aquello que tenían de valioso los juegos tradicionales y combinarlo con las nuevas formas de juego.
Desde una perspectiva pedagógica, el juego no es un recurso secundario ni un simple momento de descanso: es una de las vías fundamentales mediante las cuales los niños construyen aprendizajes significativos.
El juego permite que el niño aprenda haciendo, explorando, experimentando, tomando decisiones y resolviendo problemas. Cuando juega, pone en funcionamiento procesos cognitivos como la atención, la memoria, el lenguaje, la imaginación, el razonamiento y la creatividad. Por ejemplo, al construir con bloques no solamente está manipulando objetos: está desarrollando nociones espaciales, anticipando resultados, resolviendo problemas y comprendiendo relaciones de causa y efecto.
También tiene una enorme importancia en el desarrollo socioemocional. Mediante el juego simbólico y los juegos con otros, los niños aprenden a negociar, respetar reglas, esperar turnos, expresar emociones, asumir diferentes roles y resolver conflictos. Es decir, el juego favorece tanto el aprendizaje individual como la construcción de habilidades para convivir.
Desde el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana, además, el juego puede convertirse en una estrategia pedagógica que vincule los contenidos con situaciones cercanas y significativas para los alumnos. La clave está en que no se trate únicamente de “jugar por jugar”, sino de diseñar experiencias lúdicas con una intención educativa clara.