Un día en casa puede llegar a ser muy divertido mediante el juego la “tiendita”, solo debes invitar a tu hijo a disponer un espacio en casa donde se encuentre con diversidad de productos surtidos como golosinas, empaques de cocina, simulación de frutas, verduras, bonos, monedas, y hasta billetes. Este juego enseña a imitar situaciones de la vida real y a asumir el rol de una profesión mediante la cual los niños se harán una imagen del mundo que los rodea. Mientras se divierten jugando a vender fortalecerán su creatividad y estimularán el desarrollo del lenguaje, la resolución de problemas, y sobre todo, las habilidades sociales.
Estrategias pedagógicas transversalizadas por el juego y el arte El arte no debe remitirse solo a experiencias que permitan a los niños y niñas pintar…