Durante el primer año de vida, los bebés experimentan un rápido desarrollo en diversas áreas. Aquí tienes algunas de las principales etapas y hitos que puedes esperar durante el primer año:
Cuando pensamos en las dimensiones del desarrollo, debemos reconocer que los niños y las niñas son seres integrales en constante aprendizaje. Durante los primeros seis…
Desde nuestra mirada docente, la etapa de los 12 a los 24 meses es profundamente significativa, pues es aquí donde el niño comienza a reconocerse como un ser único, diferente de los demás. Empieza a afirmar su individualidad, a expresar sus emociones con mayor claridad —ya sea a través de gestos, palabras incipientes o manifestaciones corporales— y a establecer relaciones más cercanas y significativas con los adultos y sus pares.
En esta etapa, nuestra labor se centra en fortalecer su seguridad emocional, ofreciendo un ambiente cálido, predecible y lleno de afecto. La presencia constante, la respuesta oportuna a sus necesidades y el acompañamiento respetuoso les permiten construir una base sólida de confianza. Cuando el niño se siente seguro, se atreve a explorar, a intentar nuevas acciones y a interactuar con mayor libertad.
Asimismo, promovemos la autonomía inicial brindándoles pequeñas oportunidades para decidir, elegir un objeto, intentar alimentarse solos o colaborar en rutinas sencillas. Aunque sus intentos puedan ser imperfectos, cada esfuerzo representa un paso importante en la construcción de su independencia. Nuestro papel es acompañar con paciencia, alentar sin presionar y valorar cada avance como un logro significativo.
De igual manera, fomentamos la construcción de vínculos afectivos sólidos, propiciando interacciones basadas en el respeto, la empatía y el cariño. Las canciones compartidas, los juegos de imitación, las palabras suaves y los momentos de atención individual fortalecen el sentido de pertenencia y la conexión emocional.
En estos primeros años, no solo acompañamos aprendizajes visibles, sino procesos internos profundos. Como docentes, comprendemos que al brindar seguridad, afecto y oportunidades de participación, estamos contribuyendo a la formación de niños confiados, capaces y emocionalmente estables, sentando las bases para su desarrollo integral futuro.
Las demostraciones de afecto con las personas más cercanas son más notorias, además aparece el juego simbólico y se puede iniciar en proceso de aprender a caminar por lo que es vital el acompañamiento asertivo del adulto que acompaña.
comienza a reconocerse como individuo, expresa emociones con mayor claridad y establece relaciones cercanas.para los niños de 12 a 24 meses es fortalecer la seguridad emocional, la autonomia inicial y la construccion de vinculos afectivos
Buenas noches, se da el juego simbólico y la imitación de lo que ven , los juegos de roles, las escondidijos y esconder objetos para que los encuentren hace que se desarrolle su confianza, comienzan a establecer vínculos con sus pares y crear juegos en común.
El desarrollo de confianza con los niños en esta etapa es primordial, como lo podemos propiciar a través de un ambiente seguro y amoroso, permitiéndoles explorar y experimentar con seguridad, reconociéndoles y elogiando sus esfuerzos, no solo los resultados, además debemos fomentar la independencia, permitiendo que tomen decisiones apropiadas para su edad y asuman pequeñas responsabilidades, ya que esto es fundamental para su independencia.
Los niños y las niñas están comenzando a desarrollar un sentido de conciencia de ellos mismos así se vuelven independientes de las personas que los rodean por tal razón tenemos que ser mas afectuosos dándoles un sentido de seguridad, comodidad y confianza para que pedan explorar el medio sin miedo a nada.
Desde nuestra mirada docente, la etapa de los 12 a los 24 meses es profundamente significativa, pues es aquí donde el niño comienza a reconocerse como un ser único, diferente de los demás. Empieza a afirmar su individualidad, a expresar sus emociones con mayor claridad —ya sea a través de gestos, palabras incipientes o manifestaciones corporales— y a establecer relaciones más cercanas y significativas con los adultos y sus pares.
En esta etapa, nuestra labor se centra en fortalecer su seguridad emocional, ofreciendo un ambiente cálido, predecible y lleno de afecto. La presencia constante, la respuesta oportuna a sus necesidades y el acompañamiento respetuoso les permiten construir una base sólida de confianza. Cuando el niño se siente seguro, se atreve a explorar, a intentar nuevas acciones y a interactuar con mayor libertad.
Asimismo, promovemos la autonomía inicial brindándoles pequeñas oportunidades para decidir, elegir un objeto, intentar alimentarse solos o colaborar en rutinas sencillas. Aunque sus intentos puedan ser imperfectos, cada esfuerzo representa un paso importante en la construcción de su independencia. Nuestro papel es acompañar con paciencia, alentar sin presionar y valorar cada avance como un logro significativo.
De igual manera, fomentamos la construcción de vínculos afectivos sólidos, propiciando interacciones basadas en el respeto, la empatía y el cariño. Las canciones compartidas, los juegos de imitación, las palabras suaves y los momentos de atención individual fortalecen el sentido de pertenencia y la conexión emocional.
En estos primeros años, no solo acompañamos aprendizajes visibles, sino procesos internos profundos. Como docentes, comprendemos que al brindar seguridad, afecto y oportunidades de participación, estamos contribuyendo a la formación de niños confiados, capaces y emocionalmente estables, sentando las bases para su desarrollo integral futuro.
Las demostraciones de afecto con las personas más cercanas son más notorias, además aparece el juego simbólico y se puede iniciar en proceso de aprender a caminar por lo que es vital el acompañamiento asertivo del adulto que acompaña.
Es impresionante conocer y vivir cada etapa con mis hijes, es conocer de primera mano las teorías de desarrollo…
comienza a reconocerse como individuo, expresa emociones con mayor claridad y establece relaciones cercanas.para los niños de 12 a 24 meses es fortalecer la seguridad emocional, la autonomia inicial y la construccion de vinculos afectivos
Buenas noches, se da el juego simbólico y la imitación de lo que ven , los juegos de roles, las escondidijos y esconder objetos para que los encuentren hace que se desarrolle su confianza, comienzan a establecer vínculos con sus pares y crear juegos en común.
Es el momento donde aprenden a confiar, a sentirse seguros y eso influye en como se relacionará en el futuro
El desarrollo de confianza con los niños en esta etapa es primordial, como lo podemos propiciar a través de un ambiente seguro y amoroso, permitiéndoles explorar y experimentar con seguridad, reconociéndoles y elogiando sus esfuerzos, no solo los resultados, además debemos fomentar la independencia, permitiendo que tomen decisiones apropiadas para su edad y asuman pequeñas responsabilidades, ya que esto es fundamental para su independencia.
Los niños y las niñas están comenzando a desarrollar un sentido de conciencia de ellos mismos así se vuelven independientes de las personas que los rodean por tal razón tenemos que ser mas afectuosos dándoles un sentido de seguridad, comodidad y confianza para que pedan explorar el medio sin miedo a nada.