El entorno natural, un espacio de aprendizaje La Constitución Política de Colombia, en su artículo 88 establece el derecho a un medio ambiente sano para…
1. Cuál fue tu juego favorito en la infancia?
Juego de roles en nuestras intereses a futuro, como jugar a la doctora
2. ¿Por qué te gustaba tanto?
Porque me gustaba caracterizar una profesión de mi interés
3. ¿Con quién o quiénes lo jugabas?
Con mis hermanos
4. ¿Qué crees que aprendiste a través de este juego?
• Procesar mis propios miedos: Ir al médico o recibir una inyección puede ser aterrador para un niño pequeño. Al convertirme en el doctor, cambia de rol: paso de ser la “víctima” pasiva a ser el adulto que tiene el control.
• Desarrollar la empatía: Para ser un buen doctor, el niño debe mirar a su paciente (ya sea un peluche, un amigo o su mamá) y preguntarle: ¿Dónde te duele? ¿Cómo te sientes?. Esto los obliga a ponerse en los zapatos del otro y aprender a consolar, cuidar y proteger.
• Negociación de reglas: Si juegan en grupo, tienen que acordar quién es el doctor, quién el paciente y quién la enfermera. Aprenden a respetar turnos (“Ahora me toca a mí curarte”).
• Vocabulario técnico y comunicación: El niño expande su lenguaje al usar palabras que no usa todos los días: estetoscopio, radiografía, medicina, jarabe, fractura. Además, practica la escucha activa para entender los “síntomas” de su paciente.
• Causa y efecto: Los niños siguen una secuencia lógica basada en su contexto real. Primero preguntan qué pasa (diagnóstico), luego revisan el cuerpo (exploración) y finalmente dan una solución (tratamiento).
• Uso simbólico de objetos: Si no tienen un kit de doctor médico comercial, su cerebro trabaja el doble. Aprenden a interpretar y representar: un palo de paleta es un termómetro, una cuerda es una venda y un botón es una pastilla. Esto es la base del pensamiento abstracto y las matemáticas.
• Entender los roles de la sociedad: Al jugar al doctor, el niño explora cómo funciona el sistema de salud de su comunidad. Aprende que hay personas cuyo oficio es cuidar de los demás y empieza a comprender las normas de cuidado mutuo que sostienen a su sociedad.
• Hábitos de vida saludable: Mientras juega, suele repetir los consejos que ha escuchado de los adultos: “Tienes que tomar agua”, “Debes comer vegetales para ser fuerte”, “Lávate las manos”. Al decírselo a su paciente, interioriza estas pautas de autocuidado.
5. ¿Cuáles son los juegos que más les gustan los niños que acompañas?
Juego de roles, actividad físicos
6. ¿Qué personajes crean?
Imitan a las personas mas cercanas (papá, mamá, profe)
7. ¿Cómo intervienen y transforman los materiales?
Ellos no ven los materiales como algo fijo, sino como posibilidades infinitas. Los niños intervienen y transforman los materiales a través de tres grandes etapas o procesos: en
La exploración sensorial (¿qué es esto y qué hace?), Antes de transformar un material, el niño necesita conocerlo con todo su cuerpo. Esta es la fase de involucramiento activo.
• Intervención: Los niños tocan, huelen, golpean los materiales contra el suelo para escuchar su sonido, los lanzan o los prueban.
La Transformación Física (Cambiar la forma del objeto)
Aquí es donde usan sus manos y su fuerza para modificar el estado real de los elementos. Es un proceso muy iterativo (de ensayo y error).
• Intervención: Los niños unen, separan, amontonan, rompen, doblan o mezclan.
La Transformación Simbólica (Cambiar el significado del objeto)
Esta es la transformación más mágica y poderosa, ya que conecta el contexto real con su capacidad de representar e interpretar el mundo. El objeto deja de ser lo que es para convertirse en lo que el niño imagina.
• Intervención: Le asignan una nueva identidad a los materiales según las necesidades de su juego colectivo o individual.
8. ¿Cómo puedes seguir acompañando estos juegos de los niños, para que generen muchos aprendizajes?
Para acompañar el juego de los niños y niñas de forma que genere aprendizajes profundos, el adulto debe aprender a ser un “guía en la sombra”. El secreto no es dirigir el juego ni decirles qué hacer, sino crear las condiciones para que ellos investiguen y piensen por sí mismos.
9. ¿Cómo te sientes cuando acompañas a los bebés a jugar?
Bien, me gusta
10. ¿Recuerdas esos momentos de los bebés en los que están descubriendo su mundo?
Si, es muy bonito acompañar esos momentos nuevos para ellos, estar en cada proceso
11. ¿Qué acciones recuerdas? Los bebés descubren el mundo a través de sus sentidos y el movimiento grueso. Las acciones más comunes son: chuparse los dedos, golpear objetos contra el suelo para oír el eco, arrastrarse hacia un objeto brillante, meter y sacar tapas de un balde, y la fascinación por romper o arrugar el papel.
12. ¿Qué juegos has visto en los niños cuando apenas aprenden a caminar? Cuando ganan equilibrio, sus juegos favoritos son de “causa y efecto” y de transportar. Les encanta empujar carritos o cajas pesadas, arrastrar juguetes con cuerdas, jugar a “las escondidas” tapándose la cara con una manta, y el clásico juego de tirar un objeto al suelo una y otra vez para que el adulto lo recoja.
13. ¿En cuáles personajes se han convertido los niños? Los niños se transforman en todo lo que admiran o ven en su contexto real: mamás, papás, bebés, doctores, veterinarios, bomberos, vendedores de mercado, y por supuesto, dinosaurios, superhéroes o animales de la selva.
14. ¿Alguna vez has participado en sus juegos de roles? En la pedagogía activa, el adulto participa convirtiéndose en un jugador más, pero bajo las órdenes del niño. Si el niño dice que eres el paciente, te acuestas; si dice que eres el cliente de su restaurante, te sientas a esperar el menú.
15. ¿Has dejado de ser tú para convertirte en algún personaje encantado? ¡Es una gran estrategia! Convertirse en un “mago del silencio”, una “hada de los cuentos” o un “monstruo de los abrazos” ayuda a conectar desde la fantasía, facilitando las transiciones diarias (como la hora de recoger los materiales) de forma alegre y sin regaños
16. Cuál ha sido la regla más graciosa que le hayas escuchado acordar a un grupo de niños? En el juego colectivo, los niños inventan reglas geniales basadas en su lógica infantil, como por ejemplo: “El que pise la línea de color se convierte en una estatua de chocolate” o “Para entrar al castillo hay que decir la palabra secreta tres veces sin reírse”.
17. ¿Cuál juego es el que más te divierte cuando te involucras con los niños? la creación de mini mundos (construir ciudades con bloques, telas, carros y animales de juguete) o las persecuciones dramáticas como “el lobo y las ovejitas”, donde hay risas y adrenalina segura.
18. ¿Has invitado a los niños a jugar esos juegos que a ti te recuerdan tu infancia? Esto es clave para la manifestación cultural. Enseñarles juegos tradicionales como la lleva (congelados), el gato y el ratón, la golosa (rayuela) o cantar rondas como A la víbora de la mar, conecta las generaciones y mantiene viva la identidad local.
19. ¿Qué juegos deportivos propones para promover su desarrollo y verlos felices? A esta edad no se buscan deportes con reglas rígidas, sino juegos motores divertidos: carreras de sacos (o dentro de cajas de cartón), circuitos de obstáculos con cojines y sillas, juegos de lanzar pelotas dentro de canastos, y juegos de equilibrio sobre líneas pintadas con tiza en el suelo.
20. ¿Qué valores crees que se fomentan a través del juego? El juego es la escuela de la vida. Fomenta la empatía (cuidar al amigo), la honestidad (respetar las reglas del juego), la tolerancia a la frustración (aprender a perder e intentarlo de nuevo), la solidaridad (ayudar a construir juntos) y el respeto por la diferencia.
21. ¿Qué juego dispondrías en el comedor? Para canalizar la energía mientras esperan la comida, poner juegos de mesa sencillos hechos con reciclaje, como tableros de “tres en línea” con tapas de botellas, o una canasta de adivinanzas impresas en tarjetas para conversar en grupo.
22. ¿Se te ocurre alguno para el baño? El baño es para la autonomía. Puedes poner un espejo con “emociones” pintadas alrededor para que jueguen a imitar caras (feliz, triste, asombrado) mientras se lavan las manos. También puedes pegar huellas en el suelo que jueguen a “hacer la fila como hormiguitas” en silencio.
23. ¿Qué tal uno a la entrada que invite a jugar con las familias? ¡Excelente idea! “Mural de los Buenos Deseos” o un gran pliego de papel donde el niño y su mamá/papá deban dejar pintada la huella de su mano antes de entrar. También una rayuela corta en la puerta para que entren saltando juntos.
Recuerdo un juego de mi infancia en zona rural del Putumayo que se llama la casita o el San cochito lo jugábamos en el patio o en la chagra con mis primos cogíamos hojas grandes de plátano que eran el techo, palitos para las paredes, totumos y hojas como ollas y platos, barro para hacer el arroz, pepas de chonta y maíz como la carne y piedritas como la sal. Hacíamos un fogón con tres piedras ahí jugábamos a ser la familia, a cocinar y a compartir aprendíamos a cuidar lo que nos da la madre tierra, a contar, a clasificar, a conversar y a trabajar en equipo, sin necesidad de juguetes comprados. Hoy lo retomo con los niños y niñas de mi UCA, porque fortalece el juego libre, la exploración con elementos del territorio y transmite los saberes ancestrales de nuestros mayores es un juego vivo que nace de nuestra cultura Putumayense.
1. Juego de mi infancia:
Las escondidas.
2. Juego que disfrutan los niños:
Explorar, buscar objetos, correr y descubrir elementos que encuentran a su alrededor.
3. Juego creado:
“El camino de los exploradores”
Se esconden en un espacio seguro diferentes elementos como hojas, piedras, semillas y pequeños objetos de colores. Los niños deberán recorrer el lugar buscando los elementos escondidos. Cada vez que encuentren uno, deberán decir qué encontraron, describir su color, forma o textura y llevarlo a una caja. Al finalizar, entre todos pueden organizar y clasificar los elementos encontrados.
4. Materiales:
Hojas y flores secas.
Piedras pequeñas.
Semillas o palitos.
Objetos de diferentes colores.
Una caja o recipiente.
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, atención, observación, exploración, comunicación, creatividad, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
Juego creado: “La rayuela de la naturaleza”
1. Juego de mi infancia:
La rayuela.
2. Juego que disfrutan los niños:
Buscar, recoger y explorar elementos del entorno como hojas, piedras y palitos.
3. Juego creado:
Se dibuja una rayuela en el suelo utilizando carbón. En cada espacio se coloca una hoja, piedra o semilla. Los niños recorren la rayuela saltando y, al llegar a cada elemento, lo observan, lo nombran o lo llevan a un recipiente. Al finalizar, pueden clasificar los elementos por tamaño, color o textura.
4. Materiales:
• Carbón
• Hojas secas
• Piedras pequeñas
• Semillas o palitos
• Recipiente
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, coordinación, atención, exploración, comunicación, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
La participacion en este curso me brindo el retomar esa perspectiva y vision que tenia desde un inicio sobre el quehacer docente y la importancia del juego como estrategia y aprendizaje implicito en la historia del ser humano, el aprendizaje significativo que viene implicito en el y de la transformacion del mismo junto con la sociedad en la que vivo.
Es importante a cualquier edad tomarnos un tiempo para hacerlo presente en la vida cotidiana del ser humano y de los niños de forma importante, crear esa cultura del juego y hacerles ver los aprendizajes significativos que vienen con el juego, siendo este multifactorial y trasversal en el aprendizaje diario. Que el ser protegonistas del mismo nos deja conocimientos de uno mismo y de nuestro entorno, asi como de los demas personajes involucrados en el. El juego es historicamente un legado de la humanidad a las nuevas generaciones.
Los juegos de antes tienen un enorme valor pedagógico y, desde mi punto de vista, merecen recuperarse en la escuela, no solo como una forma de entretenimiento, sino como patrimonio cultural y herramienta educativa.
Juegos como la rayuela, las canicas, el trompo, el avión, las escondidas, las rondas, las atrapadas, la cuerda o las estatuas implicaban algo que hoy es especialmente valioso: los niños tenían que interactuar cara a cara, crear reglas, negociar, moverse y resolver conflictos.
Pedagógicamente aportan mucho:
* 🧠 Desarrollo cognitivo: requieren memoria, atención, estrategia y resolución de problemas.
* 🤝 Habilidades sociales: enseñan a respetar turnos, reglas, acuerdos y a convivir.
* 🏃 Desarrollo motor: fortalecen coordinación, equilibrio, lateralidad y motricidad.
* 🗣️ Lenguaje: las rondas, canciones y juegos con reglas favorecen la comunicación.
* ❤️ Desarrollo emocional: aprender a ganar, perder, esperar y manejar la frustración.
* 🌎 Identidad y cultura: permiten transmitir tradiciones y conocimientos entre generaciones.
* 🎨 Creatividad: muchos de estos juegos no necesitaban juguetes comerciales; los niños imaginaban, adaptaban y creaban.
Hay algo particularmente interesante: los juegos tradicionales daban al niño un papel mucho más activo. No necesitaba que un adulto le dijera exactamente qué hacer; podía modificar las reglas, inventar variantes y organizarse con otros niños.
Y no creo que debamos plantearlo como “los juegos de antes eran buenos y los actuales son malos”. Más bien, el reto pedagógico es recuperar aquello que tenían de valioso los juegos tradicionales y combinarlo con las nuevas formas de juego.
Desde una perspectiva pedagógica, el juego no es un recurso secundario ni un simple momento de descanso: es una de las vías fundamentales mediante las cuales los niños construyen aprendizajes significativos.
El juego permite que el niño aprenda haciendo, explorando, experimentando, tomando decisiones y resolviendo problemas. Cuando juega, pone en funcionamiento procesos cognitivos como la atención, la memoria, el lenguaje, la imaginación, el razonamiento y la creatividad. Por ejemplo, al construir con bloques no solamente está manipulando objetos: está desarrollando nociones espaciales, anticipando resultados, resolviendo problemas y comprendiendo relaciones de causa y efecto.
También tiene una enorme importancia en el desarrollo socioemocional. Mediante el juego simbólico y los juegos con otros, los niños aprenden a negociar, respetar reglas, esperar turnos, expresar emociones, asumir diferentes roles y resolver conflictos. Es decir, el juego favorece tanto el aprendizaje individual como la construcción de habilidades para convivir.
Desde el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana, además, el juego puede convertirse en una estrategia pedagógica que vincule los contenidos con situaciones cercanas y significativas para los alumnos. La clave está en que no se trate únicamente de “jugar por jugar”, sino de diseñar experiencias lúdicas con una intención educativa clara.
1. Cuál fue tu juego favorito en la infancia?
Juego de roles en nuestras intereses a futuro, como jugar a la doctora
2. ¿Por qué te gustaba tanto?
Porque me gustaba caracterizar una profesión de mi interés
3. ¿Con quién o quiénes lo jugabas?
Con mis hermanos
4. ¿Qué crees que aprendiste a través de este juego?
• Procesar mis propios miedos: Ir al médico o recibir una inyección puede ser aterrador para un niño pequeño. Al convertirme en el doctor, cambia de rol: paso de ser la “víctima” pasiva a ser el adulto que tiene el control.
• Desarrollar la empatía: Para ser un buen doctor, el niño debe mirar a su paciente (ya sea un peluche, un amigo o su mamá) y preguntarle: ¿Dónde te duele? ¿Cómo te sientes?. Esto los obliga a ponerse en los zapatos del otro y aprender a consolar, cuidar y proteger.
• Negociación de reglas: Si juegan en grupo, tienen que acordar quién es el doctor, quién el paciente y quién la enfermera. Aprenden a respetar turnos (“Ahora me toca a mí curarte”).
• Vocabulario técnico y comunicación: El niño expande su lenguaje al usar palabras que no usa todos los días: estetoscopio, radiografía, medicina, jarabe, fractura. Además, practica la escucha activa para entender los “síntomas” de su paciente.
• Causa y efecto: Los niños siguen una secuencia lógica basada en su contexto real. Primero preguntan qué pasa (diagnóstico), luego revisan el cuerpo (exploración) y finalmente dan una solución (tratamiento).
• Uso simbólico de objetos: Si no tienen un kit de doctor médico comercial, su cerebro trabaja el doble. Aprenden a interpretar y representar: un palo de paleta es un termómetro, una cuerda es una venda y un botón es una pastilla. Esto es la base del pensamiento abstracto y las matemáticas.
• Entender los roles de la sociedad: Al jugar al doctor, el niño explora cómo funciona el sistema de salud de su comunidad. Aprende que hay personas cuyo oficio es cuidar de los demás y empieza a comprender las normas de cuidado mutuo que sostienen a su sociedad.
• Hábitos de vida saludable: Mientras juega, suele repetir los consejos que ha escuchado de los adultos: “Tienes que tomar agua”, “Debes comer vegetales para ser fuerte”, “Lávate las manos”. Al decírselo a su paciente, interioriza estas pautas de autocuidado.
5. ¿Cuáles son los juegos que más les gustan los niños que acompañas?
Juego de roles, actividad físicos
6. ¿Qué personajes crean?
Imitan a las personas mas cercanas (papá, mamá, profe)
7. ¿Cómo intervienen y transforman los materiales?
Ellos no ven los materiales como algo fijo, sino como posibilidades infinitas. Los niños intervienen y transforman los materiales a través de tres grandes etapas o procesos: en
La exploración sensorial (¿qué es esto y qué hace?), Antes de transformar un material, el niño necesita conocerlo con todo su cuerpo. Esta es la fase de involucramiento activo.
• Intervención: Los niños tocan, huelen, golpean los materiales contra el suelo para escuchar su sonido, los lanzan o los prueban.
La Transformación Física (Cambiar la forma del objeto)
Aquí es donde usan sus manos y su fuerza para modificar el estado real de los elementos. Es un proceso muy iterativo (de ensayo y error).
• Intervención: Los niños unen, separan, amontonan, rompen, doblan o mezclan.
La Transformación Simbólica (Cambiar el significado del objeto)
Esta es la transformación más mágica y poderosa, ya que conecta el contexto real con su capacidad de representar e interpretar el mundo. El objeto deja de ser lo que es para convertirse en lo que el niño imagina.
• Intervención: Le asignan una nueva identidad a los materiales según las necesidades de su juego colectivo o individual.
8. ¿Cómo puedes seguir acompañando estos juegos de los niños, para que generen muchos aprendizajes?
Para acompañar el juego de los niños y niñas de forma que genere aprendizajes profundos, el adulto debe aprender a ser un “guía en la sombra”. El secreto no es dirigir el juego ni decirles qué hacer, sino crear las condiciones para que ellos investiguen y piensen por sí mismos.
9. ¿Cómo te sientes cuando acompañas a los bebés a jugar?
Bien, me gusta
10. ¿Recuerdas esos momentos de los bebés en los que están descubriendo su mundo?
Si, es muy bonito acompañar esos momentos nuevos para ellos, estar en cada proceso
11. ¿Qué acciones recuerdas? Los bebés descubren el mundo a través de sus sentidos y el movimiento grueso. Las acciones más comunes son: chuparse los dedos, golpear objetos contra el suelo para oír el eco, arrastrarse hacia un objeto brillante, meter y sacar tapas de un balde, y la fascinación por romper o arrugar el papel.
12. ¿Qué juegos has visto en los niños cuando apenas aprenden a caminar? Cuando ganan equilibrio, sus juegos favoritos son de “causa y efecto” y de transportar. Les encanta empujar carritos o cajas pesadas, arrastrar juguetes con cuerdas, jugar a “las escondidas” tapándose la cara con una manta, y el clásico juego de tirar un objeto al suelo una y otra vez para que el adulto lo recoja.
13. ¿En cuáles personajes se han convertido los niños? Los niños se transforman en todo lo que admiran o ven en su contexto real: mamás, papás, bebés, doctores, veterinarios, bomberos, vendedores de mercado, y por supuesto, dinosaurios, superhéroes o animales de la selva.
14. ¿Alguna vez has participado en sus juegos de roles? En la pedagogía activa, el adulto participa convirtiéndose en un jugador más, pero bajo las órdenes del niño. Si el niño dice que eres el paciente, te acuestas; si dice que eres el cliente de su restaurante, te sientas a esperar el menú.
15. ¿Has dejado de ser tú para convertirte en algún personaje encantado? ¡Es una gran estrategia! Convertirse en un “mago del silencio”, una “hada de los cuentos” o un “monstruo de los abrazos” ayuda a conectar desde la fantasía, facilitando las transiciones diarias (como la hora de recoger los materiales) de forma alegre y sin regaños
16. Cuál ha sido la regla más graciosa que le hayas escuchado acordar a un grupo de niños? En el juego colectivo, los niños inventan reglas geniales basadas en su lógica infantil, como por ejemplo: “El que pise la línea de color se convierte en una estatua de chocolate” o “Para entrar al castillo hay que decir la palabra secreta tres veces sin reírse”.
17. ¿Cuál juego es el que más te divierte cuando te involucras con los niños? la creación de mini mundos (construir ciudades con bloques, telas, carros y animales de juguete) o las persecuciones dramáticas como “el lobo y las ovejitas”, donde hay risas y adrenalina segura.
18. ¿Has invitado a los niños a jugar esos juegos que a ti te recuerdan tu infancia? Esto es clave para la manifestación cultural. Enseñarles juegos tradicionales como la lleva (congelados), el gato y el ratón, la golosa (rayuela) o cantar rondas como A la víbora de la mar, conecta las generaciones y mantiene viva la identidad local.
19. ¿Qué juegos deportivos propones para promover su desarrollo y verlos felices? A esta edad no se buscan deportes con reglas rígidas, sino juegos motores divertidos: carreras de sacos (o dentro de cajas de cartón), circuitos de obstáculos con cojines y sillas, juegos de lanzar pelotas dentro de canastos, y juegos de equilibrio sobre líneas pintadas con tiza en el suelo.
20. ¿Qué valores crees que se fomentan a través del juego? El juego es la escuela de la vida. Fomenta la empatía (cuidar al amigo), la honestidad (respetar las reglas del juego), la tolerancia a la frustración (aprender a perder e intentarlo de nuevo), la solidaridad (ayudar a construir juntos) y el respeto por la diferencia.
21. ¿Qué juego dispondrías en el comedor? Para canalizar la energía mientras esperan la comida, poner juegos de mesa sencillos hechos con reciclaje, como tableros de “tres en línea” con tapas de botellas, o una canasta de adivinanzas impresas en tarjetas para conversar en grupo.
22. ¿Se te ocurre alguno para el baño? El baño es para la autonomía. Puedes poner un espejo con “emociones” pintadas alrededor para que jueguen a imitar caras (feliz, triste, asombrado) mientras se lavan las manos. También puedes pegar huellas en el suelo que jueguen a “hacer la fila como hormiguitas” en silencio.
23. ¿Qué tal uno a la entrada que invite a jugar con las familias? ¡Excelente idea! “Mural de los Buenos Deseos” o un gran pliego de papel donde el niño y su mamá/papá deban dejar pintada la huella de su mano antes de entrar. También una rayuela corta en la puerta para que entren saltando juntos.
Recuerdo un juego de mi infancia en zona rural del Putumayo que se llama la casita o el San cochito lo jugábamos en el patio o en la chagra con mis primos cogíamos hojas grandes de plátano que eran el techo, palitos para las paredes, totumos y hojas como ollas y platos, barro para hacer el arroz, pepas de chonta y maíz como la carne y piedritas como la sal. Hacíamos un fogón con tres piedras ahí jugábamos a ser la familia, a cocinar y a compartir aprendíamos a cuidar lo que nos da la madre tierra, a contar, a clasificar, a conversar y a trabajar en equipo, sin necesidad de juguetes comprados. Hoy lo retomo con los niños y niñas de mi UCA, porque fortalece el juego libre, la exploración con elementos del territorio y transmite los saberes ancestrales de nuestros mayores es un juego vivo que nace de nuestra cultura Putumayense.
1. Juego de mi infancia:
Las escondidas.
2. Juego que disfrutan los niños:
Explorar, buscar objetos, correr y descubrir elementos que encuentran a su alrededor.
3. Juego creado:
“El camino de los exploradores”
Se esconden en un espacio seguro diferentes elementos como hojas, piedras, semillas y pequeños objetos de colores. Los niños deberán recorrer el lugar buscando los elementos escondidos. Cada vez que encuentren uno, deberán decir qué encontraron, describir su color, forma o textura y llevarlo a una caja. Al finalizar, entre todos pueden organizar y clasificar los elementos encontrados.
4. Materiales:
Hojas y flores secas.
Piedras pequeñas.
Semillas o palitos.
Objetos de diferentes colores.
Una caja o recipiente.
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, atención, observación, exploración, comunicación, creatividad, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
Juego creado: “La rayuela de la naturaleza”
1. Juego de mi infancia:
La rayuela.
2. Juego que disfrutan los niños:
Buscar, recoger y explorar elementos del entorno como hojas, piedras y palitos.
3. Juego creado:
Se dibuja una rayuela en el suelo utilizando carbón. En cada espacio se coloca una hoja, piedra o semilla. Los niños recorren la rayuela saltando y, al llegar a cada elemento, lo observan, lo nombran o lo llevan a un recipiente. Al finalizar, pueden clasificar los elementos por tamaño, color o textura.
4. Materiales:
• Carbón
• Hojas secas
• Piedras pequeñas
• Semillas o palitos
• Recipiente
5. Aspectos que se fortalecen:
Motricidad, coordinación, atención, exploración, comunicación, reconocimiento del entorno y trabajo en equipo.
La participacion en este curso me brindo el retomar esa perspectiva y vision que tenia desde un inicio sobre el quehacer docente y la importancia del juego como estrategia y aprendizaje implicito en la historia del ser humano, el aprendizaje significativo que viene implicito en el y de la transformacion del mismo junto con la sociedad en la que vivo.
Es importante a cualquier edad tomarnos un tiempo para hacerlo presente en la vida cotidiana del ser humano y de los niños de forma importante, crear esa cultura del juego y hacerles ver los aprendizajes significativos que vienen con el juego, siendo este multifactorial y trasversal en el aprendizaje diario. Que el ser protegonistas del mismo nos deja conocimientos de uno mismo y de nuestro entorno, asi como de los demas personajes involucrados en el. El juego es historicamente un legado de la humanidad a las nuevas generaciones.
Los juegos de antes tienen un enorme valor pedagógico y, desde mi punto de vista, merecen recuperarse en la escuela, no solo como una forma de entretenimiento, sino como patrimonio cultural y herramienta educativa.
Juegos como la rayuela, las canicas, el trompo, el avión, las escondidas, las rondas, las atrapadas, la cuerda o las estatuas implicaban algo que hoy es especialmente valioso: los niños tenían que interactuar cara a cara, crear reglas, negociar, moverse y resolver conflictos.
Pedagógicamente aportan mucho:
* 🧠 Desarrollo cognitivo: requieren memoria, atención, estrategia y resolución de problemas.
* 🤝 Habilidades sociales: enseñan a respetar turnos, reglas, acuerdos y a convivir.
* 🏃 Desarrollo motor: fortalecen coordinación, equilibrio, lateralidad y motricidad.
* 🗣️ Lenguaje: las rondas, canciones y juegos con reglas favorecen la comunicación.
* ❤️ Desarrollo emocional: aprender a ganar, perder, esperar y manejar la frustración.
* 🌎 Identidad y cultura: permiten transmitir tradiciones y conocimientos entre generaciones.
* 🎨 Creatividad: muchos de estos juegos no necesitaban juguetes comerciales; los niños imaginaban, adaptaban y creaban.
Hay algo particularmente interesante: los juegos tradicionales daban al niño un papel mucho más activo. No necesitaba que un adulto le dijera exactamente qué hacer; podía modificar las reglas, inventar variantes y organizarse con otros niños.
Y no creo que debamos plantearlo como “los juegos de antes eran buenos y los actuales son malos”. Más bien, el reto pedagógico es recuperar aquello que tenían de valioso los juegos tradicionales y combinarlo con las nuevas formas de juego.
Desde una perspectiva pedagógica, el juego no es un recurso secundario ni un simple momento de descanso: es una de las vías fundamentales mediante las cuales los niños construyen aprendizajes significativos.
El juego permite que el niño aprenda haciendo, explorando, experimentando, tomando decisiones y resolviendo problemas. Cuando juega, pone en funcionamiento procesos cognitivos como la atención, la memoria, el lenguaje, la imaginación, el razonamiento y la creatividad. Por ejemplo, al construir con bloques no solamente está manipulando objetos: está desarrollando nociones espaciales, anticipando resultados, resolviendo problemas y comprendiendo relaciones de causa y efecto.
También tiene una enorme importancia en el desarrollo socioemocional. Mediante el juego simbólico y los juegos con otros, los niños aprenden a negociar, respetar reglas, esperar turnos, expresar emociones, asumir diferentes roles y resolver conflictos. Es decir, el juego favorece tanto el aprendizaje individual como la construcción de habilidades para convivir.
Desde el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana, además, el juego puede convertirse en una estrategia pedagógica que vincule los contenidos con situaciones cercanas y significativas para los alumnos. La clave está en que no se trate únicamente de “jugar por jugar”, sino de diseñar experiencias lúdicas con una intención educativa clara.