A través del juego, el niño fortalece diferentes capacidades de manera natural y significativa desde la modalidad propio e intercultural desarrolla la atención, la curiosidad y la capacidad para resolver situaciones sencillas del territorio, potenciando la exploración, la imaginación y el pensamiento simbólico.
También favorece la comunicación desde la lengua propia mediante palabras, sonidos, gestos y cantos, fortalece la motricidad y la autonomía a través del movimiento libre y la manipulación de materiales diversos y no estructurados de la naturaleza como semillas, piedras, agua y tierra.
Además, el juego permite expresar emociones, ganar seguridad y confianza. Brinda oportunidades para compartir con otros niños, respetar turnos, negociar reglas y acuerdos sencillos, fortalecer vínculos afectivos, el trabajo en equipo con la familia y la comunidad, y desarrollar la creatividad mientras explora, transforma y descubre nuevas posibilidades desde su identidad y cultura.
través del juego, el niño fortalece diferentes capacidades de manera natural y significativa, desarrollando la atención, la curiosidad, la memoria y la capacidad para resolver situaciones sencillas. También favorece la comunicación mediante palabras, sonidos y gestos, fortalece la motricidad a través de los movimientos, desplazamientos y manipulación de objetos, y permite expresar emociones, ganar seguridad y confianza. Además, el juego brinda oportunidades para compartir con otros niños, respetar turnos, seguir normas sencillas, desarrollar la creatividad y fortalecer progresivamente su autonomía mientras explora y descubre nuevas posibilidades.
los niños y niñas mediante el juego aprende de manera creativa, explorando el entorno que lo rodea, desarrollando su imaginación y realizando movimientos corporales dependiendo de su edad
el juego es la forma mas natural y poderosa que tienen los niños para explorar el mundo, desarrollar habilidades y construir conocimientos esenciales para su vida.
El juego es una forma natural de aprender: los niños y las niñas aprenden mientras exploran, experimentan, imaginan y descubren su entorno.
El juego permite expresar emociones: a través del juego pueden expresar lo que sienten, piensan y viven, incluso cuando todavía tienen dificultades para comunicarlo con palabras.
El niño y la niña son protagonistas: es importante respetar sus intereses, ritmos e iniciativas, permitiéndoles tomar decisiones y explorar con autonomía.
El acompañamiento del adulto es fundamental: observar, escuchar, brindar seguridad y participar cuando sea necesario permite enriquecer el juego sin limitar la libertad y creatividad de los niños.
El juego transmite cultura: los juegos tradicionales ayudan a fortalecer la identidad, los vínculos familiares, el sentido de pertenencia y los saberes propios de la comunidad y el territorio.
El juego es una estrategia de aprendizaje porque permite que los niños aprendan de manera divertida y significativa, mientras exploran, experimentan, crean, resuelven problemas y desarrollan habilidades sociales, emocionales y cognitivas
A través del juego, el niño fortalece diferentes capacidades de manera natural y significativa desde la modalidad propio e intercultural desarrolla la atención, la curiosidad y la capacidad para resolver situaciones sencillas del territorio, potenciando la exploración, la imaginación y el pensamiento simbólico.
También favorece la comunicación desde la lengua propia mediante palabras, sonidos, gestos y cantos, fortalece la motricidad y la autonomía a través del movimiento libre y la manipulación de materiales diversos y no estructurados de la naturaleza como semillas, piedras, agua y tierra.
Además, el juego permite expresar emociones, ganar seguridad y confianza. Brinda oportunidades para compartir con otros niños, respetar turnos, negociar reglas y acuerdos sencillos, fortalecer vínculos afectivos, el trabajo en equipo con la familia y la comunidad, y desarrollar la creatividad mientras explora, transforma y descubre nuevas posibilidades desde su identidad y cultura.
través del juego, el niño fortalece diferentes capacidades de manera natural y significativa, desarrollando la atención, la curiosidad, la memoria y la capacidad para resolver situaciones sencillas. También favorece la comunicación mediante palabras, sonidos y gestos, fortalece la motricidad a través de los movimientos, desplazamientos y manipulación de objetos, y permite expresar emociones, ganar seguridad y confianza. Además, el juego brinda oportunidades para compartir con otros niños, respetar turnos, seguir normas sencillas, desarrollar la creatividad y fortalecer progresivamente su autonomía mientras explora y descubre nuevas posibilidades.
los niños y niñas mediante el juego aprende de manera creativa, explorando el entorno que lo rodea, desarrollando su imaginación y realizando movimientos corporales dependiendo de su edad
el juego es la forma mas natural y poderosa que tienen los niños para explorar el mundo, desarrollar habilidades y construir conocimientos esenciales para su vida.
El juego es una forma natural de aprender: los niños y las niñas aprenden mientras exploran, experimentan, imaginan y descubren su entorno.
El juego permite expresar emociones: a través del juego pueden expresar lo que sienten, piensan y viven, incluso cuando todavía tienen dificultades para comunicarlo con palabras.
El niño y la niña son protagonistas: es importante respetar sus intereses, ritmos e iniciativas, permitiéndoles tomar decisiones y explorar con autonomía.
El acompañamiento del adulto es fundamental: observar, escuchar, brindar seguridad y participar cuando sea necesario permite enriquecer el juego sin limitar la libertad y creatividad de los niños.
El juego transmite cultura: los juegos tradicionales ayudan a fortalecer la identidad, los vínculos familiares, el sentido de pertenencia y los saberes propios de la comunidad y el territorio.
El juego es una estrategia de aprendizaje porque permite que los niños aprendan de manera divertida y significativa, mientras exploran, experimentan, crean, resuelven problemas y desarrollan habilidades sociales, emocionales y cognitivas