Cómo hacer compostaje en compañía de los niños Puedes crear abono orgánico usando un recipiente plástico, de arcilla o madera; algunas lombrices y los restos…
Cómo hacer compostaje en compañía de los niños Puedes crear abono orgánico usando un recipiente plástico, de arcilla o madera; algunas lombrices y los restos…
La casa Tambien es un espacio que proporciona espacios enriquecedores para el juego y el conocimiento. Actividades como leer cuentos, explorar libremente, inventar historias, cocinar y ordenar de forma lúdica muestran que aprender es divertido. No se necesitan juguetes costosos: la presencia, atención y confianza de los adultos es lo más valioso para que los niños crezcan felices, curiosos y con ganas de aprender.
En casa podemos acompañar el aprendizaje ofreciendo tiempo y espacio para jugar con materiales sencillos como cajas, telas, recipientes y objetos seguros del entorno. Leer cuentos juntos, permitir que exploren libremente, inventar historias, cocinar y ordenar de forma lúdica, y sobre todo jugar con ellos, demuestra que aprender es divertido. No necesitamos juguetes costosos: nuestra presencia, atención y confianza son lo más valioso para que crezcan felices, curiosos y capaces de aprender siempre.
Desde casa lo que podemos realizar es brindar un lugar seguro y materiales que permitan al niño o niña explorar, crear y divertirse a través de sus deseos, sentimientos e ideas.
Con dejar dichos materiales al alcance de ellos estamos abriendo una puerta a que su creatividad e imaginación se fortalezcan.
En casa se puede fortalecer el juego y el aprendizaje ofreciendo a los niños tiempo, espacios seguros y materiales sencillos del entorno para explorar y crear. No es necesario contar con juguetes costosos; cajas, telas, recipientes, cojines, tapas, hojas y otros elementos seguros pueden convertirse en objetos de juego cuando se utiliza la imaginación.
En nuestra modalidad propia intercultural, priorizamos el juego con elementos naturales y cotidianos del territorio (como totumos, semillas de chonta, hojas de plátano, ollas, telas y tapas). Aprovechamos los recursos disponibles en el hogar y el entorno para promover el juego significativo, demostrando que no se requieren juguetes costosos para el desarrollo de los niños.
En casa puedo dedicar tiempo para jugar con los niños, ofrecerles materiales sencillos y seguros, permitirles explorar y crear, y acompañarlos con cariño para que aprendan mientras disfrutan.
A travez del juego se puede fortalecer la conciencia y el cuidado del medio ambiente en los niños, es necesario potenciar el juego a partir del material reciclado y natural. Recolectar ramas, hojas, tapitas y botellas y transformarlas en el juego en caritas, dibujos o árboles no es solo manualidad, es aprendizaje con intencionalidad pedagógica.
De esta forma el niño comprende desde el juego que un objeto desechado puede tener una segunda vida, y esa experiencia directa es la que con el tiempo forma personas conscientes que ayudan a mejorar nuestro planeta.
Se han realizado actividades de recolectar piedras lisas, hojas secas de diferentes colores, ramas o semillas que encuentren en el suelo, para identificar texturas y elementos naturales que se encuentran en nuestro territorio
en nuestro territorio y desde la modalidad propia intercultural Jugamos con lo que hay en casa y en el territorio usamos totumos, semillas de chonta, hojas de plátano, ollas, tapas y telas, con estos recursos jugamos sin necesidad de juguetes costosos.
La casa Tambien es un espacio que proporciona espacios enriquecedores para el juego y el conocimiento. Actividades como leer cuentos, explorar libremente, inventar historias, cocinar y ordenar de forma lúdica muestran que aprender es divertido. No se necesitan juguetes costosos: la presencia, atención y confianza de los adultos es lo más valioso para que los niños crezcan felices, curiosos y con ganas de aprender.
En casa podemos acompañar el aprendizaje ofreciendo tiempo y espacio para jugar con materiales sencillos como cajas, telas, recipientes y objetos seguros del entorno. Leer cuentos juntos, permitir que exploren libremente, inventar historias, cocinar y ordenar de forma lúdica, y sobre todo jugar con ellos, demuestra que aprender es divertido. No necesitamos juguetes costosos: nuestra presencia, atención y confianza son lo más valioso para que crezcan felices, curiosos y capaces de aprender siempre.
Desde casa lo que podemos realizar es brindar un lugar seguro y materiales que permitan al niño o niña explorar, crear y divertirse a través de sus deseos, sentimientos e ideas.
Con dejar dichos materiales al alcance de ellos estamos abriendo una puerta a que su creatividad e imaginación se fortalezcan.
En casa se puede fortalecer el juego y el aprendizaje ofreciendo a los niños tiempo, espacios seguros y materiales sencillos del entorno para explorar y crear. No es necesario contar con juguetes costosos; cajas, telas, recipientes, cojines, tapas, hojas y otros elementos seguros pueden convertirse en objetos de juego cuando se utiliza la imaginación.
En nuestra modalidad propia intercultural, priorizamos el juego con elementos naturales y cotidianos del territorio (como totumos, semillas de chonta, hojas de plátano, ollas, telas y tapas). Aprovechamos los recursos disponibles en el hogar y el entorno para promover el juego significativo, demostrando que no se requieren juguetes costosos para el desarrollo de los niños.
En casa puedo dedicar tiempo para jugar con los niños, ofrecerles materiales sencillos y seguros, permitirles explorar y crear, y acompañarlos con cariño para que aprendan mientras disfrutan.
A travez del juego se puede fortalecer la conciencia y el cuidado del medio ambiente en los niños, es necesario potenciar el juego a partir del material reciclado y natural. Recolectar ramas, hojas, tapitas y botellas y transformarlas en el juego en caritas, dibujos o árboles no es solo manualidad, es aprendizaje con intencionalidad pedagógica.
De esta forma el niño comprende desde el juego que un objeto desechado puede tener una segunda vida, y esa experiencia directa es la que con el tiempo forma personas conscientes que ayudan a mejorar nuestro planeta.
Se han realizado actividades de recolectar piedras lisas, hojas secas de diferentes colores, ramas o semillas que encuentren en el suelo, para identificar texturas y elementos naturales que se encuentran en nuestro territorio
en nuestro territorio y desde la modalidad propia intercultural Jugamos con lo que hay en casa y en el territorio usamos totumos, semillas de chonta, hojas de plátano, ollas, tapas y telas, con estos recursos jugamos sin necesidad de juguetes costosos.