Tanto la garantía de los derechos y la educación de los niños están a cargo de la familia, el Estado y la sociedad, como socios, miembros y actores de su educación. Cada uno con una responsabilidad diferente, pero siempre con influencia sobre la niñez.
La colaboración efectiva entre educadores y padres como socios en la educación contribuye significativamente al desarrollo integral y al bienestar de los niños. Este enfoque conjunto refleja la importancia de una relación sólida entre la escuela y el hogar para optimizar el aprendizaje y el crecimiento de los estudiantes.
Los agentes educativos tenemos que estar dispuestos a tener una escucha activa, generando confianza, creando una buena comunicación , Y de esta manera reconocer los intereses de los niños para poder realizar experiencias significativas.
El rol del docente como socio es cuando se integra a las necesidades de los niños y niñas, dónde acompaña los procesos de desarrollo de manera continua hasta logra un aprendizaje significativo en el entorno donde desarrolla su práctica.
La educación es un proceso donde cada día va evolucionando, el educador es lider se integra, interactuando y desarrolla con los niños y niñas sus intereses motivándolos a sentirse seguros en los diferentes ambientes de su cotidianidad.
Cómo educadora responsable proporciona espacios de calidad,donde el niño o niña se sienta independiente, autónomo en la toma de decisiones, ya que cada uno tiene capacidades para expresarse, opinar , decidir y actuar.
Los educadores se les concibe como socios cuando se apropian y se empoderan de su papel de educador o de líder ,escuchando, participando de la colectividad y de la cotidianidad donde están sus familias y sus niños, investigan y reflexionan su práctica pedagógica pero también están dispuestos a escuchar a sus niños y a trabajar con sus familias desde la óptica del respeto, la solidaridad y la resolución de problemas.
Cómo agentes educativos tenemos la responsabilidad de proporcionar espacios de calidad donde brindemos curiosidad,creatividad y dejemos que los niños y niñas exploren y vayan construyendo su conocimiento dónde indague y tengan un pensamiento critico respetando las ideas y opiniones de los demás.
El maestro de la primera infancia es responsable de: ofrecer a los niños espacios de juego con mucha variedad donde puedan construir conceptos e ideas, el maestro debe ser creativo, innovador y motivar permanentemente a los niños y niñas que tenga a cargo.
Tanto la garantía de los derechos y la educación de los niños están a cargo de la familia, el Estado y la sociedad, como socios, miembros y actores de su educación. Cada uno con una responsabilidad diferente, pero siempre con influencia sobre la niñez.
La colaboración efectiva entre educadores y padres como socios en la educación contribuye significativamente al desarrollo integral y al bienestar de los niños. Este enfoque conjunto refleja la importancia de una relación sólida entre la escuela y el hogar para optimizar el aprendizaje y el crecimiento de los estudiantes.
Los agentes educativos tenemos que estar dispuestos a tener una escucha activa, generando confianza, creando una buena comunicación , Y de esta manera reconocer los intereses de los niños para poder realizar experiencias significativas.
El rol del docente como socio es cuando se integra a las necesidades de los niños y niñas, dónde acompaña los procesos de desarrollo de manera continua hasta logra un aprendizaje significativo en el entorno donde desarrolla su práctica.
La educación es un proceso donde cada día va evolucionando, el educador es lider se integra, interactuando y desarrolla con los niños y niñas sus intereses motivándolos a sentirse seguros en los diferentes ambientes de su cotidianidad.
Cómo educadora responsable proporciona espacios de calidad,donde el niño o niña se sienta independiente, autónomo en la toma de decisiones, ya que cada uno tiene capacidades para expresarse, opinar , decidir y actuar.
Los educadores se les concibe como socios cuando se apropian y se empoderan de su papel de educador o de líder ,escuchando, participando de la colectividad y de la cotidianidad donde están sus familias y sus niños, investigan y reflexionan su práctica pedagógica pero también están dispuestos a escuchar a sus niños y a trabajar con sus familias desde la óptica del respeto, la solidaridad y la resolución de problemas.
Cómo agentes educativos tenemos la responsabilidad de proporcionar espacios de calidad donde brindemos curiosidad,creatividad y dejemos que los niños y niñas exploren y vayan construyendo su conocimiento dónde indague y tengan un pensamiento critico respetando las ideas y opiniones de los demás.
El maestro de la primera infancia es responsable de: ofrecer a los niños espacios de juego con mucha variedad donde puedan construir conceptos e ideas, el maestro debe ser creativo, innovador y motivar permanentemente a los niños y niñas que tenga a cargo.
Como agentes educativos debemos estar en la capacidad de inspirar y motivar a los niños y las niñas