Promover los juegos propios de nuestra cultura es una forma de mantener viva la memoria colectiva y fortalecer nuestra identidad. Estos juegos no solo entretienen, sino que también transmiten valores, tradiciones y formas de convivencia que nos conectan con nuestras raíces.
Dando espacio a la creación de reglas desde las y los participantes, mediando y teniendo una escucha activa. Modificando los juegos en caso de ser necesario.
Promover los juegos propios de nuestra cultura es una forma de mantener viva la memoria colectiva y fortalecer nuestra identidad. Estos juegos no solo entretienen, sino que también transmiten valores, tradiciones y formas de convivencia que nos conectan con nuestras raíces.
Promover los juegos propios de la cultura permite fortalecer la identidad, los lazos comunitarios y el aprendizaje lúdico significativo en los niños.
Dando espacio a la creación de reglas desde las y los participantes, mediando y teniendo una escucha activa. Modificando los juegos en caso de ser necesario.