Ir a la barra de herramientas

Algunos logros que se evidencian cuando anticipamos a los niños

La vida está llena de cambios. Los adultos nos hemos adaptado a esta realidad hasta el punto en que muchos de ellos ya pasan desapercibidos ante nuestros ojos. No obstante, para los niños el cambio -y su adaptación al mismo- puede ser una historia diferente.

Ciertamente son muchos los cambios que un niño puede experimentar. Algunos más grandes, como por ejemplo una mudanza, un cambio de centro educativo, la pérdida de un ser querido,  el nacimiento de un hermanito o cambios radicales en su alimentación debido a alguna recomendación médica. Pero también hay cambios sencillos, que a pesar de no ser tan evidentes ante los ojos del adulto, pueden afectar considerablemente el estado de ánimo de los niños. Algunos de estos cambios incluyen cambiar de un momento a otro durante el día (como por ejemplo que se acabe la hora de jugar y sea el momento de comer), el cambio de profesora, o regresar al jardín después de un periodo largo de vacaciones.

Muchas veces hemos escuchado que una forma asertiva de acompañar a los niños durante los momentos de cambio es anticiparlos. Es decir,  si vamos a mudarnos, es fundamental hablar con el niño, involucrarlo en la búsqueda de la nueva vivienda, involucrarlo en el proceso de empacar y si es posible, involucrarlo en la mudanza misma. Si es el nacimiento de un nuevo hermano, es recomendable anticiparlo a los cambios que vivirá y contarle lo que posiblemente sucederá: “Cuando tu hermanito nazca, seguramente mamá necesitará algo de quietud durante los primeros días y por eso no podrá jugar contigo en el parque” . En el caso de otros cambios como la llegada de una nueva maestra o el cambio de centro educativo, también es indispensable anticipar a los niños, y de ser posible, involucrarlos en los procesos en los que sea posible para ellos participar. Por ejemplo, en el caso de un cambio de centro educativo, el niño puede visitar con los padres el nuevo centro, y estar presente durante la compra de materiales o de los  uniformes nuevos, si es el caso.

Anticipar a los niños es una estrategia muy importante para que logren comprender y superar los cambios de una manera tranquila, y  que asuman los cambios inclusive cuando no son de su agrado.

Adicionalmente, los niveles de ansiedad y estrés del niño disminuyen cuando sabe qué va a suceder, porque conocer y dialogar sobre lo que se avecina le permite regular más fácilmente sus emociones y sentimientos. Entonces si el niño que acaba de tener un hermanito quiere ir al parque y su mamá aún no puede acompañarlo,  recordarle lo que ya se había conversado y ofrecer una experiencia alternativa -como por ejemplo disfrutar de un juego en casa con mamá- le ayudará a asumir la situación  con mayor calma.

Al anticipar a los niños a los cambios también se aumenta su participación activa en los diferentes momentos y experiencias. Por ello, si vamos a mudarnos, y el niño lo sabe con anterioridad, ha tenido tiempo de expresar sus sentimientos a sus padres y ha podido ver una actitud positiva de ellos frente al cambio en mención; el niño podrá involucrarse en el proceso con alegría con acciones como empacar su ropa, juguetes o transportar cajas. En el caso de la entrada por primera vez a un centro educativo, el niño podrá participar en la compra de sus útiles y de escoger algunos alimentos para su lonchera, por ejemplo.

Hablar con los niños sobre los cambios que van a experimentar puede aumentar también su motivación frente a las experiencias, puesto que se generan expectativas frente a ellas. Así, será más fácil que el niño  espere con alegría la llegada de su hermanito, aun cuando ésta sea una situación desconocida para él.  

Por último, el hecho de dialogar con los niños sobre los cambios antes de que éstos sucedan ayudan al niño también a prolongar sus niveles de atención y concentración, lo que a su vez favorece sus procesos de aprendizaje. Cuando hablas con el niño para anticiparlo frente a un cambio determinado él te prestará atención y al tiempo que aumentará su capacidad de concentración,  mientras escucha y analiza los motivos y razones del cambio, estará también aprendiendo a argumentar, a describir y a expresar lo que siente.

Y tú, ¿qué otros logros has evidenciado, cuando anticipas a los niños frente a determinado cambio? Cuéntanos tu historia.

 
Comparte si te ha gustado

Artículos Relacionados

Respuestas