Consejo pedagógico de trinchera (3-4 años)
«Dejar de mirar los pies para empezar a mirar el horizonte.»
A los 3 años el niño ya no necesita mirar obsesivamente cada paso que da; su mirada se eleva. El error aquí es limitarles el espacio por miedo a que choquen. El consejo pedagógico es enseñarles a gestionar el espacio colectivo. En lugar de castigar los choques o las carreras en banda, propón juegos de «tráfico fluido» (dar giros sin tocarse, cambiar de dirección al compás de la música). Aprenden a calcular la distancia de los cuerpos ajenos de forma natural y respetuosa.
En esta edad se fortalece el conocimiento y control de su cuerpo mediante el movimiento, el juego y la exploración. Se favorecen habilidades como el equilibrio, la coordinación, los desplazamientos y la expresión corporal, promoviendo mayor seguridad, autonomía y confianza en sus capacidades
Consejo pedagógico de trinchera (3-4 años)
«Dejar de mirar los pies para empezar a mirar el horizonte.»
A los 3 años el niño ya no necesita mirar obsesivamente cada paso que da; su mirada se eleva. El error aquí es limitarles el espacio por miedo a que choquen. El consejo pedagógico es enseñarles a gestionar el espacio colectivo. En lugar de castigar los choques o las carreras en banda, propón juegos de «tráfico fluido» (dar giros sin tocarse, cambiar de dirección al compás de la música). Aprenden a calcular la distancia de los cuerpos ajenos de forma natural y respetuosa.
En esta edad se fortalece el conocimiento y control de su cuerpo mediante el movimiento, el juego y la exploración. Se favorecen habilidades como el equilibrio, la coordinación, los desplazamientos y la expresión corporal, promoviendo mayor seguridad, autonomía y confianza en sus capacidades
A esta edad hay mayor conciencia corporal por lo que identifican su corporalidad de manera detallada y precisa