> Sugerencias para acompañar

a los niños en su alimentación

Crear hábitos saludables en las personas es una tarea que se debe empezar desde muy temprana edad. Para ello, son indispensables realizar diferentes acciones que fortalecerán en los niños buenos hábitos en  cuanto a su alimentación. 

Algunas sugerencias son:

Hacer del comedor y de los momentos de alimentación espacios de interacción, diálogo y fortalecimiento de vínculos. En ocasiones, este momento del día se convierte en situaciones de preocupación y angustia de los padres o de los maestros porque los niños no comen; a veces terminan en regaños, gritos y recriminaciones. Por ello,  es importante promover que este sea un momento en comunidad, en el que todos los miembros de casa o el jardín, se sienten a comer y en el que se puedan generar conversaciones alrededor de la comida.

Crear acuerdos en el comedor que cumplan todos. Por ejemplo apagar el televisor, separarse del celular y disponerse completamente para este momento. Recordemos que el ejemplo es uno de los principales educadores y si los niños ven que sus cuidadores, padres o maestros, están manipulando el celular mientras comen, ellos  querrán hacerlo también. De hecho, en ocasiones las familias les ponen videos  a los niños mientras comen para distraerlos y asó lograr que se coman todo; seguro ésta es una opción que funciona en el instante, pero que no está formando en los niños buenos hábitos de alimentación.

Acompañar al niño en el comedor, comer al tiempo con él y en la medida de lo posible consumir el mismo menú. Si nosotros como adultos no nos damos la oportunidad de probar nuevos alimentos, no podemos esperar que los niños lo hagan. Por ello, es importante que el adulto coma con agrado frutas, verduras y la mayoría de los alimentos que le ofrecen a los  niños, así ellos también se motivarán a probarlos. Si los niños ven a los adultos comer con agrado y disfrutar de los sabores de los alimentos, ellos pronto fortalecerán ese gusto también.

Promover que las familias les den a los niños gran variedad de alimentos. A veces nos quedamos con menús repetidos que los niños conocen para asegurar que se coman todo. Por ejemplo, si a los niños les gustan los espaguetis, los preparamos 3 veces por semana para que coman; sin embargo, es indispensable variar los menús y a medida que los niños crecen ir añadiendo alimentos nuevos. ¿Qué tal si esta semana, en el mercado no se compran bananos, sino kiwis? Para ello, es muy bueno informarse sobre aquellos alimentos que están en cosecha para que no se altere el presupuesto del hogar. 

Finalmente, se sugiere involucrar a los niños de acuerdo a su edad, en las preparaciones de las comidas. Desde pequeños, nos pueden ayudar con diversas acciones en la cocina, no sin antes asegurarse que esté libre de riesgos. Por ejemplo, nos puede ayudar a macerar un puré de papa, a desgranar arvejas, a quitarle la hojita a las fresas o a disponer el comedor. Cuando involucramos a los niños en los momentos de mercar y preparar los alimentos, es más fácil activar su motivación frente a la comida.

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