> Señales de alarma de que un niño

sufre de violencia física

La violencia física suele presentarse como una forma de corregir, disciplinar o cambiar una conducta; lo que sin duda, presenta para los niños diversidad de consecuencias físicas, psicológicas y en su desarrollo, por lo que es vital detectarla a tiempo para poder actuar frente a este tipo de violencia. Aquí te compartimos algunas señales de alarma:

El niño presenta magulladuras, moretones o mordiscos (especialmente, si estos últimos parecen ser de adultos) en distintas partes del cuerpo; algunas de estas lesiones pueden presentarse con formas anormales como marca del objeto que se usó para infringir el golpe.

El niño tiene quemaduras en distintas partes de su cuerpo, algunas de ellas en zonas pequeñas como las causadas por cigarrillos; y otras, en zonas más amplias como manos o pies, que pueden indicar la inmersión de esta parte del cuerpo en elementos como agua caliente, el uso de sustancias químicas, o de otros elementos como la estufa, la plancha, etc.

Fracturas en cráneo, nariz, costillas, mandíbula, entre otras. Estas suelen presentarse en distintas fases de cicatrización y no tener una explicación clara respecto a cómo el niño se la hizo.

Lesiones abdominales que incluyen abdomen hinchado, dolor localizado y vómitos constantes. También puede ser una señal de alarma, lo opuesto; es decir, que el niño se queje constantemente de dolor, aun cuando no haya una señal evidente de una lesión.

Cuando el niño presenta un comportamiento irritable, somnolencia, mareo, dificultad motriz, desmayos o pérdida de conciencia.

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