Busca un espacio de tu hogar que sea tranquilo y permita la concentración de tú hijo o hija, puedes hacer uso de cojines, y sabanas para convertirlo en un ambiente cómodo y propicio para la narración de historias, además puedes apoyarte de instrumentos musicales o de objetos que generen diversos sonidos, de esta forma lograrás su atención, así mismo busca otras opciones como emplear accesorios o elementos con los que cuentes en tú hogar que logren que te visualice de forma diferente o te ayuden a representar un personaje. Aumenta tu expresividad cuando le hables o le cantes , acompañando tus palabras de gestos, manteniendo un contacto visual en el que te encuentres a su mismo nivel, nombra objetos que ya conoce y trata de repetir frecuentemente algunas palabras, de esta forma fortalecerás el desarrollo de su lenguaje, la adquisición de nuevas palabras y fomentarás el gusto por la lectura.